La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo (Salmos 19:7).

E l conocimiento que todo hombre adquiere de la palabra de Dios lo hará prudente. La sabiduría que el ser humano necesita para elevar su calidad de vida se encuentra en la Biblia. No se puede comprar en la tienda de la esquina, no se vende por catálogo, no se envía por mensajería acelerada. Viene directamente del cielo y posee cualidades que al encarnarse en el corazón del hombre produce cambios radicales y favorables. La pregunta es: ¿Cómo opera la sabiduría divina? El apóstol Santiago en su carta universal responde a esta pregunta. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía (Santiago 3:17).

1. La sabiduría que transmite Dios por su Palabra es pura.

Cuando entra en el conocimiento del hombre, lo purifica. Es limpia y transparente; todo está a la vista y nada hay oculto o de procedencia dudosa. El hombre cambia radicalmente; los efectos de la Palabra inspirada por Dios le corrigen y lo hacen capaz para toda buena obra.

2. La sabiduría que transmite Dios por su Palabra es pacífica.

La pureza está conectada con la paz. Y quienes no poseen pureza tampoco disfrutan de la tranquilidad. Todo ser humano que vive desconectado de la palabra de Dios anda en tinieblas, sus obras lo conducen a la ruina, al fracaso, a una experiencia de derrota.

[quote]Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo. No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos (Isaías 57:20, 21).[/quote]

Cuando la paz de Dios se vuelve una realidad como un efecto verídico en nuestra personalidad al tener contacto con su poderosa Palabra, estaremos en condiciones de buscar la paz con todos. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor (Hebreos 12:14). Por su parte, el Salmista nos remite a la fuente de paz cuando dice: Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo (Salmos 119:165).

sabiduria3. La sabiduría que transmite Dios por su Palabra es mansa.

Matthew Arnold dijo: Mansedumbre es razonamiento con dulzura. Mientras que la sabiduría del mundo produce contiendas, la sabiduría que Dios da produce armonía. La Biblia contiene los pensamientos y la voluntad del Todopoderoso. Al conocer lo que el Señor quiere y lo que espera de nosotros, entonces viviremos ordenadamente practicando el perdón y la tolerancia para con otros. Muchos hombres son brillantes en su empresa y gozan de una imagen pública envidiable, pero en su casa actúan como los más injustos e irrazonables. Dependen del intelecto y de los intereses egoístas tratando de comportarse a la altura de su empresa, pero en casa sale toda la realidad, el resultado del desconocimiento de la palabra de Dios.

4. La sabiduría que transmite Dios por su Palabra está llena de piedad y buenos frutos.

La conducta es más elocuente que las palabras. Nuestra vida debe demostrar el conocimiento que poseemos de las Sagradas Escrituras. Las buenas obras se convierten en un distintivo de quienes se nutren de la palabra de Dios. Resulta inaceptable que alguien presuma de conocer la Revelación divina y viva con una marcada mezquindad y un egoísmo en su corazón. Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios (Colosenses 1:10).

5. La sabiduría que transmite Dios por su Palabra es sin hipocresía.

La palabra hipocresía procede del mundo del teatro y la actuación. En los días del Nuevo Testamento, cuando una persona interpretaba un papel en escena llevando una máscara, se le llamaba hipócrita. Actualmente se puede calificar de hipó- crita a quien no es sincero; que simula y no se presenta como es. Quienes aprendemos de la palabra de Dios y nutrimos nuestra fe del conocimiento bíblico nos resulta difícil aparentar lo que no somos o sentimos. Los efectos de la bendita Palabra producen en el corazón del hombre honestidad y verdad. Bebemos una Palabra viva que limpia el alma y purifica el corazón. El incremento del conocimiento bíblico y la experiencia con el poder de la Revelación divina dan como resultado una vida sin hipocresías.

El mundo perece por la falta de conocimiento de las verdades divinas. El ser humano se corrompe y mata, derramando sangre inocente porque vive en total ignorancia de la palabra de Dios. ¡Urge hablar la Palabra viva del único Salvador del mundo! Es necesario trabajar en la comunicación de las verdades divinas para contrarrestar la maldad. El mal no se encuentra en la mano que jala el gatillo para disparar ráfagas de plomo, sino en el corazón vacío de la palabra de Dios. En los corazones ignorantes del mensaje de salvación.

Dios sigue dando sabiduría mediante su Palabra. Sólo ella puede cambiar la vida de México y los mexicanos.

Fuente: Aviva 2012 -02

 

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