LA VIDA DEVOCIONAL DEL PASTOR — por Dr. Teófilo J Aguillon

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«Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo» (Efesios 5:19-20).

Existen varias formas bíblicas al alcance y el dominio de todos los creyentes, y por supuesto del pastor, que hacen más productiva su vida de relación con el Señor.

Es lamentable, pero como se conocen, predican y recalcan tanto, perdieron su atracción. Sin embargo, nadie podrá negar su eficacia ya que son de las Escrituras y probaron su valor a través de la historia judeocristiana.

¿Cuáles son estas herramientas? He aquí tan solo las principales y básicas:

  • Lectura de la Biblia.
  • Adoración en los cultos.
  • Ayuno con entendimiento.
  • Cánticos espirituales en la vida diaria.
  • Oración privada y pública.

Cada líder que ama su llamado y desea enriquecer su ministerio, hará bien en utilizarlas todas. Aquí tan solo se analiza en parte el interesante aspecto de la oración privada como base de la vida devocional victoriosa.

LA ORACIÓN PRIVADA DEL PASTORAL UTILIZAR LA BIBLIA COMO GUÍA

Pasajes enteros de la Biblia se pueden usar como bosquejos. Se citan algunos ejemplos, de porciones muy prácticas, que presentan verdaderas guías para la oración. Al principio se pueden leer, pero a fuerza de repetición se memorizarán, lo que hace la oración más práctica y ágil:

Salmo 20 Salmo 23 Salmo 71 Salmo 90:1,12-17 Salmo 91
Salmo 92:1-4,12-15 Salmo 103 Salmo 126 Mateo 6:6-13

OREMOS CON EL «PADRENUESTRO» (MATEO 6:9-13, RV-1960)

La «oración del Señor» ofrece un precioso bosquejo para los devocionales personales de una hora o más (Mateo 26:40). Aunque también se pueden usar en períodos más cortos.

El Padrenuestro se puede bosquejar de varias maneras, pero la más fácil es la que se apegue a las expresiones, tal y como las citó el Maestro. Se repetirán parte por parte durante la oración:

  1. PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS

Habla de una relación filial: de Padre a Hijo y de Hijo a Padre. A Dios le agrada y al hombre le da seguridad.

Se dirige la oración a un Padre celestial. Sin embargo, es padre en toda la plenitud de la palabra. Es nuestro, «es mío».

Esta expresión invita a alabarlo y adorarlo. ¡Alabado! ¡Bendecido! ¡Adorado! ¡Glorificado sea tu santo nombre!

La adoración y la alabanza en silencio o en voz alta puede llevarse hasta quince minutos.

  1. SANTIFICADO SEA TU NOMBRE

Aquí se puede adorar al Señor con el significado de sus nombres. Sobre todo use JEHOVÁ = YHWH (Yavé), que es un tetragrama hebreo que nombra al Dios de Israel, y del que se desconoce su pronunciación original, aceptándose como la más cercana la palabra «Yavé». En muchas versiones bíblicas se traduce como Señor.

El nombre «Jehová» se deriva del verbo ser en hebreo, implicando la eternidad de Dios. En el Antiguo Testamento hay diez combinaciones con este sagrado nombre.

Durante la oración se pueden pronunciar y aplicar a la realidad personal. Por lo general, según la necesidad. Por lo tanto, nos detendremos más en alguno de los nombres:

JehováJireh: Dios proveerá (Génesis 22:14)
Jehová Rafa: Nuestro sanador (Éxodo 15:26)
JehováNisi: Mi estandarte, mi bandera (Éxodo 17:15)
Jehová Shalom: Jehová es paz (Jueces 7:24)
JehováTsidkenu: Jehová nuestra justicia (Jeremías 23:6)
Jehová Rohi: Jehová, mi pastor (Salmo 23)
Jehová M’kaddesh: El que santifica (Levítico 20:8)
Jehová Sabaoth: El Señor de los ejércitos (1 Samuel 1:3)
JehováShammah: El que siempre está (Ezequiel 48:35)
Jehová Elohim: El poderoso, el creador (Génesis 1:1; 2:4)
Se pueden mencionar también:
EL-ELYÓN: El Dios Altísimo (Génesis 14:18)
ADONAI: El Maestro soberano (Génesis 15:1-2)
EL-SHADDAI: El Dios suficiente (Génesis 17:1)
  1. VENGA TU REINO

Ningún reino puede encontrarse fuera ni lejos de la cruz de Cristo.

Venga tu reino salvador, sanador, santificador y celestial:

A mi vida.

A mi familia: El núcleo familiar formado por padres, cónyuge e hijos. Y la familia extendida formada por hermanos, abuelos, primos, etc.

A mi iglesia.

A mi nación.

  1. HÁGASE TU VOLUNTAD, COMO EN EL CIELO, ASÍ TAMBIÉN EN LA TIERRA

La voluntad de Dios es buena, aceptable y perfecta.

Oramos que la vida en la tierra se aproxime a la vida en los cielos.

Nos unimos al programa de Dios que entronizará a Jesús.

  1. EL PAN NUESTRO DE CADA DIA, DÁNOSLO HOY

Lutero interpretó «pan» como todo lo necesario para la preservación de la vida: alimento, clima, casa, familia, buen gobierno, paz. Las necesidades y no «los lujos» de la vida.

  1. Y PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS, COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES

Arrepentimiento y confesión (1 Juan 1:9).

Lucas usa «pecados» en lugar de «deudas» (11:4).

Al reconocer lo enorme de nuestras faltas, las injurias de otros aparecerán pequeñas y sin significado.

  1. Y NO NOS METAS EN TENTACIÓN, MAS LÍBRANOS DEL MAL

«No nos expongas a la tentación, sino líbranos del maligno» (Versión popular). «No nos dejes caer» (The Living Bible y King James). «No nos pongas en» (Biblias católicas de Nacar-Colunga y Jerusalén).

En una forma u otra, librarnos de todo lo que ponga en peligro nuestra relación con Dios y nuestra salvación.

  1. PORQUE TUYO ES EL REINO, Y EL PODER, Y LA GLORIA, POR TODOS LOS SIGLOS. AMÉN.

La oración termina como comenzó: adorando al Señor.

Fuente: Libro Teología Práctica Pastoral – Autor Teofilo Aguillon. Capitulo 6